Las grosellas rojas se pueden consumir frescas, aunque generalmente se emplean en la elaboración de productos como compotas, jaleas, mermeladas, gelatinas, cremas, batidos, tartas, helados, zumos, caldos, licores y bebidas refrescantes. Las grosellas son un alimento saludable que aporta pocas calorías y que es rico en fibra, vitaminas y minerales. Son diuréticas, y combaten la gripe y otras enfermedades catarrales.
GROSELLA ROJA
Las grosellas son originarias de zonas montañosas, donde crecían en los sitios pedregosos, entre las malezas.
Las grosellas frescas solo se pueden encontrar en verano y durante poco tiempo: de junio a agosto.

Grosella roja entera